ANDREA CHÉNIER, UN CANTO REVOLUCIONARIO AL AMOR

ANDREA CHÉNIER:No despreciéis las palabras de un poeta, no conocéis el amor, no lo menospreciéis. El alma y la vida del mundo es el amor”.

20, 23, 26 y 29 de mayo de 2017
Palacio Euskalduna de Bilbao

Si hay algo que define a esta obra cumbre del verismo italiano es su belleza: un texto elegante y profundo, una melodía intensa y dulce al mismo tiempo, con escenas, arias y dúos que despiertan la sensibilidad de cualquier intérprete. Para su estreno el pasado sábado en el Palacio Euskalduna de Bilbao, ABAO-OLBE, la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera, ha reunido a un elenco de altura, bajo la dirección escénica de Alfonso Romero, que pondrá el broche final a su temporada 65.

Inspirada en la vida del poeta homónimo guillotinado en la Francia del Terror, Andrea Chénier consiguió hacerse un hueco en el mundo de la ópera, contra todo pronóstico, tras su estreno en la Scala de Milán el 28 de marzo de 1896. Compuesta por Umberto Giordano y con libreto de Luigi Illica, toda ella es un canto al amor como elección, aunque tal designio lleve a sus protagonistas a un destino fatal.

Gregory Kunde da vida en la obra al carismático poeta Chénier. El tenor norteamericano interpreta al personaje con una impactante destreza técnica y una emoción ininterrumpida que abarca hasta los finales de frase, lo cual demuestra hasta qué punto mima el artista la interpretación que requiere cada uno de sus roles.


Su amor en escena, Maddalena di Coigny, atraviesa durante el drama los dos polos extremos de la escala social: de hija de la opulencia descenderá hasta el mundo de la miseria y la persecución, viendo morir a todas las personas que ama. Frívola al principio, profundamente enamorada al final, en su papel, la soprano italiana de coloratura Anna Pirozzi resuelve con absoluta delicadeza y excepcional facilidad los cambios de dinámica, explayándose con voz clara y plena en la celebrada aria, La mamma morta.

 

Uno de los más aclamados baritonos de la escena internacional, Ambrogio Maestri, pone en boca de Carlo Gérard, con voz potente, dicción nítida e intención precisa, las cuestiones más filosóficas de la obra. Con el aria Nemico della patria revela el doble filo de la revolución: “¿Enemigo de la patria? Un viejo cuento que el pueblo todavía se traga. ¡Me creía gigante! ¡Sigo siendo un siervo! ¡He cambiado de amo!”. Y también el lado oscuro de la pasión: ¡Tengo el corazón colmado de odio, y quien así me ha vuelto, fiera ironía, es el amor! ¡Soy un voluptuoso! He aquí el nuevo amo: ¡la sensualidad!

 

Completan el reparto de la obra defendiendo sus roles con maestría: La Condesa de Coigny/Madelon: Elena Zilio; Roucher: Manel Esteve; un abad/el espía: Francisco Vas; Bersi: Mireia Pintó; Mathieu: Fernando Latorre; P. Fleville / F. Tinville: José Manuel Díaz; Schmidt / Dumas / Mayordomo: Gexan Etxabe.

La producción presentada en el Palacio Euskalduna de Bilbao cuenta con la dirección musical de Stefano Ranzani, al frente de la Bilboko Orkestra Sinfonikoa. Suyo es el mérito de conducir este drama por un derrotero cercano a la musicalidad cálida y emotiva propias de la partitura, transmitiendo a la orquesta sentimiento en los pasajes melódicos y vital energía en las escenas de efectividad dramática. La parte coral tiene asimismo un papel importantísimo en la recreación del ambiente revolucionario, el Coro de Ópera de Bilbao, con Boris Dujin al frente, interpreta con imponente contundencia el fervor del pueblo.

En igual sintonía, tanto la escenografía de Ricardo Sánchez Cuerda, como la iluminación de Felix Gama y el vestuario de Gabriela Salaverry consiguen recrear con justa sobriedad el sinsentido, el no tan claro contraste de los ambientes cortesano y revolucionario: el ser humano, amo, siervo, poeta, revolucionario o verdugo, nunca es dueño de sus actos cuando es esclavo de sus pasiones.

En definitiva, una bella obra, con profundo contenido y de factura excelente.

Susana Santolaria de Castro

ANDREA CHÉNIER
Umberto Giordano (1867-1948)
20, 23, 26 y 29 de mayo de 2017
Palacio Euskalduna de Bilbao
Coproducción ABAO-OLBE Festival de Peralada
Patrocinio: Fundación BBVA